¡Ya he visto Malditos Bastardos!
Por: Natalia el 23-septiembre-2009
Como ya os dije, Quentin ha vuelto –me permito tutearlo porque es uno de los directores por los que más aprecio/admiración siento. También os conté que no pude ver su última película, Malditos Bastardos, el día de su estreno, como me hubiera gustado, así que tuve que esperarme hasta el pasado domingo para ir al cine. Y la espera mereció la pena. Para los que no lo recuerden, o los que no lo sepan, este último trabajo del director norteamericano, ambientado en la Segunda Guerra Mundial, más concretamente en la Francia ocupada, nos muestra un grupo de judíos –algunos americanos, algunos exiliados del centro de Europa- que planean un ataque a los altos dirigentes del Partido Nacionalsocialista del Tercer Reich. Con el género bélico, con ciertos tintes de spaghetti western, Tarantino consigue recrearse en sus largas conversaciones, aparentemente insustanciales, y sus escenas de, me atrevería a decir, extrema violencia.
Este director es uno de los más versátiles y se atreve con cualquier género, aunque sus filmes siempre van marcados con un sello propio e inconfundible. Con Reservoir Dogs, Jackie Brown y Pulp Fiction tocó el género negro; para hacer Kill Bill -1 y 2- se inspiró en las míticas películas de Kung-Fu y en el anime japonés; en Death Proof recordó los filmes de serie B y Z. Ahora, con Malditos Bastardos, se atreve a tocar el cine de guerra. Y no lo hace mal. Aunque no hay batallas, la trama se centra en un período bélico que motiva la historia. Evidentemente, este género le permite mostrar la más cruda violencia y, a pesar de que los momentos duros son muy concretos, esas escenas son, como mínimo, brutales. Los amantes de la elegancia sangrienta de
Tarantino se verán enormemente complacidos por la crueldad que destila la cinta.
Los personajes conseguidos no son menos merecedores de elogios que la historia en sí misma. Aunque el acento duro y ronco del cocainómano Aldo Raine, interpretado por Brad Pitt, no acabe de gustar, el personaje logra la simpatía del público, aún a pesar de lo sádico que es. Pero para sádico y destacable, está Hans Landa –Christoph Waltz en la vida real-, un líder nazi “caza judíos” que da escalofríos sólo con sonreír. Es frío, calculador, implacable e interesado, adjetivos que han conseguido que sea uno de los mejores villanos del cine de los últimos años.
Y, ¿qué queréis que os diga acerca del final? Apoteósico. A Tarantino le da igual el rigor histórico y se lo salta a la torera, creando un final digno de él. Un desenlace alternativo a lo que pasó en la vida real. Y no es que la película tenga simplemente un final “feliz”, sino que nuestro querido director le pone la guinda con la frase final, frase que posiblemente se haya dicho él mismo al acabar este trabajo, aunque yo discrepo –si todavía no lo habéis visto, ya lo entenderéis cuando lo hagáis.
Enfín, Malditos Bastardos es una película dirigida por uno de los más grandes, con una buena historia, con buenos personajes interpretados por excelentes actores y con un final que no decepciona. Quentin Tarantino se sumerge en el cine bélico, pero sin renunciar a sus toques característicos, como el fetiche de mostrar los pies descalzos de las actrices, los “enfrentamientos mexicanos” o los motes. 100% Tarantino.

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Magnífica película, la recomiendo a todos los amantes del cine y especialmente de Tarantino.. Solamente decir que el tema de que el personaje de Brad Pitt sea cocainómano creo q es discutible, no se si ha salido en algun sitio pero en esa época la gente esnifaba tabaco, no cocaína. Pero tampoco quiero meter la pata, se debería confirmar.
Por lo demás, gran post!
Ah! y respeto a la última frase creo que el tiempo lo dirá.. Yo por lo menos aún no me posiciono al respeto.. Adéu guapíssima i cuida’m en Pollo!!!!
Sí, podría ser tabaco; de hecho, hay varias teorías. Yo prefiero la de la coca, encuentro que le pega al personaje -aunque puedo equivocarme. Respeto a la última frase… no sé… a mí me gusta más “Pulp Fiction”. Pero estas cosas hay que mirarlas con perspectiva y aún es pronto para decirlo.
Y, por último: tranqui, en Pollo està ben cuidat
A ver, lo que esnifa Brad Pitt en la película es “SNUFF”, es tabaco de esnifar, y es típico de centroeuropa. Saludos