¡La SGAE me tiene hasta los…!




Por: el 19-enero-2010

Hasta los mismísimos, iba a decir. Acabo de leer una entrevista a Víctor Manuel en 20minutos que me ha crispado y no he podido evitar venir aquí para desahogarme. Fijaos en alguna de sus respuestas:

¿Cómo afrontó las numerosas críticas hacia su defensa férrea del canon digital?
No me afectaron porque lo tengo clarísimo. Lo que se está discutiendo es el derecho a la remuneración por el trabajo de los artistas y los autores. El canon está mal explicado. Entiendo el argumento de no querer pagar por un cd si lo voy a usar para guardar fotos, pero lo cierto es que el canon está implantado en Europa. Y la gente no se acuerda de que el canon se pagaba también por las cintas de cassette y las cintas VHS. El canon se ha pagado toda la puta vida.

¿Cree que existe alguna manera de revertir la animadversión general hacia la SGAE?
No tiene remedio. La gente tiene una idea difusa de lo que es la SGAE y de quién se lleva el dinero. Yo sé quién se lo lleva: Bruce Springsteen. No es una entidad de beneficencia que reparte el dinero a su antojo. Se lleva el dinero el que más trabaje, el que más venda y el que más toque. Punto. La gente habla de cosas de las que no sabe y de las que, de hecho, no tiene por qué saber. Y se dicen muchísimas gilipolleces sobre la SGAE. Han tomado varios chivos expiatorios a los que les han jodido la vida.

¿Como Ramoncín?
Exacto, como Ramoncín, que al fin y al cabo lo único que ha hecho es defender su trabajo y el de sus compañeros.”

No sé a vosotros, pero a mí hay cosas que no me cuadran mucho, así que empecemos por el principio. Primeramente, según este señor tan bien hablado, el canon se ha pagado “toda la puta vida”, por lo que no surge como una medida antipiratería. Que yo sepa, en la época del casete y del VHS yo no me podía descargar películas ni canciones… Y, entonces, ¿qué les debía yo a los “autores y editores”? ¿No pagábamos -y pagamos- suficiente cuando comprábamos -y compramos- un CD o un DVD? No sé, no entiendo por qué tengo que pagar un producto elaborado por una empresa privada si no lo quiero consumir. Sólo se debería pagar un canon para garantizar servicios públicos, como se hace en Reino Unido con la televisión pública, que busca mantener una fuente informativa independiente de intereses económicos.

Alguien podría decirme que la SGAE intenta promover una creación artística, tan importante como el sector público, pero no me lo creo. Y no lo hago precisamente por lo que dice Víctor Manuel: “Se lleva el dinero el que más trabaje, el SGAE 3que más venda y el que más toque”. ¿Perdón? ¿Me estás diciendo que los músicos que más dinero ganan son los que más chupan del bote cuando la mayoría de ellos miran poco por el arte musical y mucho por los ingresos que consiguen por hacer la canción del verano? Es ridículo. Es como decir que las películas que van a recibir más subvenciones son las que se hacen en Hollywood, precisamente porque son las que menos lo necesitan y las que menos se preocupan de lo cinematográficamente artístico. ¡Que destinen ese dinero a ayudar a crecer y a desarrollarse a grupos de música alternativa sin recursos!

En tercer lugar, nadie dice “gilipolleces” de la SGAE; la SGAE ya se encarga ella solita de hacer “gilipolleces”, como exigir a las peluquerías que le paguen si ponen la radio. Las emisoras musicales ya pagan a las discográficas y a los cantantes y músicos por emitir sus creaciones, así que hacer pagar también a negocios y comercios es como querer cobrar dos veces por un solo servicio. U otro ejemplo de “gilipollez”: cobrar el 10% de conciertos, incluidos los benéficos. ¿No son benéficos? ¿No renuncian los artistas a cobrar para ceder ese dinero a una causa? Pues deberían ser un poco más humanos y donar ellos también ese 10%.

Y no podemos acabar este artículo, ni ningún otro que cargue contra la SGAE, sin dar un poco de caña a José Ramón Martínez Márquez –Ramoncín-, ese que, pese a firmar un manifiesto en contra de Operación Triunfo porque no era nada más “que negocio puro y duro, un programa de televisión en el que se ventilan muchos millones sin ninguna otra consideración al margen”, no dudó en sentarse como jurado cuando le pusieron encima de la mesa un maletín con billetes. Pero no seáis mal pensados, que, tal como escribió en su momento Quico Alsedo en su blog, Ramoncín sólo lo ha hecho porque “ha evolucionado hasta descubrir que, caramba, después de todo, OT no es un peligroso foco de burricie musical, sino una magnífica universidad que ha producido talentosos artistas como BustamanteBisbal y la siempre malograda Rosa López“. Sí, sí. Lo hizo por amor al arte -nunca mejor dicho-. ¿Que le han jodido la vida a Ramoncín? ¡Qué va! No nos engañemos: ese está en su casa tomándose unas caipirinhas.

sgae

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11 respuestas a “¡La SGAE me tiene hasta los…!”

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